El "how to" de yo y mis ellos
Dado que algunos no entienden muy bien el funcionamiento de este blog, diré que no se trata de un blog. Es cierto, se pueden comentar las "entradas". Pero las "entradas" son capítulos; de modo que se deben leer en el orden correcto. Dada la idiosincrasia de la herramienta usada, el capítulo presentado es la última entrada; de modo que si quieres empezar un libro nuevo debes ir las etiquetas y seleccionar el libro; así podrás ver todos los capítulos colgados.
"Dios no ama la tecnología.
Si dios hubiese querido que el hombre desarrollase su ingenio,
habría hecho el intelecto atractivo."
(Miles Nagiskrov)
Las funciones asignadas a un albañil colonial durante el transcurso del viaje variaban ligeramente entre nada y ninguna. Se levantó y se dio una ducha sin agua mientras el sistema automático del camastro lo dejaba como nuevo. Su dormitorio apenas media más de cinco metros cuadrados, pero él, como el resto de la tripulación, no sufría de claustrofobia. Cuando salió de la ducha todavía estaba medio adormilado; el sistema sin agua podía ser tan higiénico como quisieran, pero no quitaba el amodorramiento como el tradicional.
“Realidad virtual?
La virtud no tiene nada que ver con la realidad, en verdad os digo que a todas las mujeres les gusta el sexo.”
(Jorge Andrés Pastor)
Cuando aquel día volvió a sonar el toque de queda, Jorge ya se encontraba en su camarote. Como venia siendo usual, las ultimas horas de aquellos días de noche eterna las pasaba echado en la cama de sus aposentos; jugando al mismo juego de realidad virtual. En su momento había sido toda una revolución por su tratamiento de la inteligencia artificial de los personajes con los que se relacionaba. Diseñado como un juego masivo, permitía el juego combinado de millones de usuarios simultáneos además de los generados por la computadora. Como distracción para la misión, y publicidad del producto, se instaló un servidor en la Santa María, con lo que podía jugar todos los miembros de la misión en una versión simplificada de una gran ciudad medieval. Inicialmente muy pocos lo habían usado, de hecho Jorge no lo había probado nunca hasta que se lo mostró Miles. La verdadera utilidad se descubrió cuando se prohibió la comunicación entre sexos.
“El despertar de una mente puede ser por múltiples razones, algunas de ellas curiosas e incomprensibles.”
(Miles Nagiskrov)
Jorge Andrés Pastor, estaba frente a una de las ventanas del comedor observando las distantes estrellas. Firmes y silenciosas no revelaban nada sobre el actual estado del buque, puesto que a esas distancias el movimiento relativo podría considerarse infinitesimal. Todo parecía lejano desde allí. En los cinco años de viaje la Santa María no había visto un solo planeta de cerca. Según los expertos era para evitar la atracción gravitatoria i ahorrar energía. Aunque a Jorge le podrían haber dicho cualquier cosa, puesto que solo tenia el título de Primaria. Y siempre se había jactado de no haber tenido que hacer nada para sacárselo.