El "how to" de yo y mis ellos

Dado que algunos no entienden muy bien el funcionamiento de este blog, diré que no se trata de un blog. Es cierto, se pueden comentar las "entradas". Pero las "entradas" son capítulos; de modo que se deben leer en el orden correcto. Dada la idiosincrasia de la herramienta usada, el capítulo presentado es la última entrada; de modo que si quieres empezar un libro nuevo debes ir las etiquetas y seleccionar el libro; así podrás ver todos los capítulos colgados.

sábado, 13 de agosto de 2011

El aliento del Dragón: Andigar - Cuento primero "Hijos de un mismo padre"

He oído varias veces la historia de dos hermanos Tjolnir y Olaf nacidos entre los hombres del norte en el seno de una casta de líderes; hijos de distinta madre, compartían sangre por parte de padre. Hrein, el martillo del juicio los había reconocido a ambos. Tjolnir, llamado el forjador, nació primero de la unión con Asleif, la de los cabellos de tormenta, que murió durante el gran éxodo víctima de las fiebres del mar. Cuatro años más tarde, el pueblo se regocijó con un nuevo nacimiento de la sangre del rey; Olaf, llamado el seductor por sus numerosas conquistas, fruto del amor de Ástrid, la de níveos brazos, que calentara la cama del rey desde la llegada a las nuevas tierras.

viernes, 10 de junio de 2011

El aliento del Dragón: Andigar - Capítulo 3 "El dragón bate las alas" (parte 2)

Ándigar ya iba por el cuarto plato de aquel curioso brebaje, empezaba a sentir la cabeza un poco embotada y la idea de sentarse con el extraño hombre de piel oscura le parecía cada vez mejor. Observó al extranjero detenidamente, su cabeza estaba tan desnuda como el resto de su piel; no se apreciaba pelo alguno. Sabía que los ojos rasgados tenían poco bello corporal, pero era abundante en la cabeza como la gente de su pueblo. Por el contrario aquel gigante tenía el cráneo completamente a la vista, como los ancianos aunque aparentaba ser de mediana edad. Sentía curiosidad y si se marchaban al día siguiente no podría satisfacerla; así que decidió que debía aprovechar la ocasión.

El hombre casi había terminado su sopa, cuando el joven se sentó frente a él.

-¡Buenos días!- Dijo alegremente.

-¡Buenos días!- Respondió casi inmediatamente el desconocido con igual de entusiasmo.

sábado, 5 de marzo de 2011

Disculpas

Hola gente, aquellos de vosotros que estáis en la lista de distribución de "yo y mis ellos" habréis recibido un correo con el capítulo 1 de el aliento del dragón. He corregido simplemente una coma, pero por lo visto lo envía igualmente. Descartad el mensaje pues.

También pienso retocar un  poco el prólogo, espero no volverlo a enviar, pero si es así, pasad de ese correo también porque son pequeñas correcciones de estilo que no merecen relectura.

Por cierto, si alguno de los que recibís correo queréis que os saque de la lista de distribución, sólo tenéis que decirmelo. Sé que es muy molesto recibir correos que uno no quiere. De la misma forma, si alguno quiere que le añada que también se ponga en contacto conmigo.


Saludos y disculpad las moléstias

jueves, 24 de febrero de 2011

Refactoring del aliento del dragón

Siguiendo la estela de "el albañil errante" "el aliento del dragón" acaba de sufrir un lavado de cara con la intención de hacerlo "un poco más maduro". 

Como algunos sabéis este libro lo empecé aproximadamente en 1996; por aquellos años yo rondaba los dieciocho años y mi única pretensión era reproducir algo parecido a la saga "Dragonlace" que en ese momento me estaba leyendo. De aquí el género y ciertas referencias que algunos podrán reconocer. Pero ahora que me he puesto a revisar, me he dado cuenta que hablar de elfos, enanos y otros seres mitológicos restan credibilidad a un relato que ya de por si huele a aventurillas del "capitán trueno". 

Por eso, y a recomendación de mi fiel amigo Bernat, he decidido suprimir dichas referencias y establecer un mundo bastante más realista. Eso significa que la gente ya no tirará relámpagos ni dirá eso de "abra cadabra" (cuyo significado siempre ha sido una incógnita para mi). Ahora los antiguos elfos son celtas, los enanos nórdicos y los sombra africanos. Si, parece un cambio muy radical, pero a efectos prácticos casi ni se nota. Evidentemente sigue siendo un libro de fantasía heroica, y hay ciertos toques de fantasía como la magia que tendrán su presencia; pero todavía debo decidir hasta que punto quiero que sea visible.

Así pues, aquellos que queráis releerlo podéis hacerlo, y los demás pues como queráis. A parte de este cambio conceptual he modificado algo el primer capítulo (la parte del valle de los lagos de la verdad no me parecía muy claro) y el tercero (hay ciertos cambios en el combate con el maestro Kang y queda pendiente la presentación del nuevo Rylan).

Por último, y no menos importante, os presento con unos días de retraso el link al blog "yo y mis pasiones" de mi compañero de piso y amigo Bernat. Dónde, si algún día se decide a publicar algo más que el prólogo, podréis leer su obra. De buenas a primeras os diré que escribe bastante mejor que yo, aunque claro no se puede ser guapo y artista al mismo tiempo...

Con esto me despido que tengo sueño y mañana tengo que madrugar.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El aliento del Dragón: Andigar - Capítulo 3 "El dragón bate las alas" (parte 1)

El oscuro cielo nocturno se extendía como un infinito manto divino acunando las estrellas de los héroes caídos. En aquella clara noche de otoño el camino de las almas se podía distinguir con claridad, todos acabarían por hacerlo algún día cuando la vida se terminase; pero esos pensamientos estaban bien lejos de los que ocupaban la mente de Andigar; sus piernas le dolían y se sentía exhausto, pero no podía dormir. Observaba el techo del mundo pensando en todo lo que le esperaba y lo que había dejado atrás. Era aquella la primera noche que pasaba fuera de casa; y aunque dormir en el frío suelo no era su idea de comodidad, no añoraba su antigua cama en lo alto de la secoya. Por vez primera en su vida se sentía libre. Tomando sus propias decisiones, acertaría o se equivocaría, pero serían sus éxitos y sus equivocaciones. No deseaba volver a ver jamás el viejo bosque de sus antepasados. Soñaba con echar a correr consumiendo el fuego que alimentaba su pecho hasta agotar su calor, como un lobo en el bosque con el aire en el rostro como único freno. El crujir de la hoguera le hizo desviar la mirada de los cielos y miró a Galawar que se hallaba acostado al otro lado del fuego con las manos juntas por las yemas de los dedos frente a su pecho. Ahora era su compañero de viaje, los dos correrían la misma suerte.