Siguiendo la estela de "el albañil errante" "el aliento del dragón" acaba de sufrir un lavado de cara con la intención de hacerlo "un poco más maduro".
Como algunos sabéis este libro lo empecé aproximadamente en 1996; por aquellos años yo rondaba los dieciocho años y mi única pretensión era reproducir algo parecido a la saga "Dragonlace" que en ese momento me estaba leyendo. De aquí el género y ciertas referencias que algunos podrán reconocer. Pero ahora que me he puesto a revisar, me he dado cuenta que hablar de elfos, enanos y otros seres mitológicos restan credibilidad a un relato que ya de por si huele a aventurillas del "capitán trueno".
Por eso, y a recomendación de mi fiel amigo Bernat, he decidido suprimir dichas referencias y establecer un mundo bastante más realista. Eso significa que la gente ya no tirará relámpagos ni dirá eso de "abra cadabra" (cuyo significado siempre ha sido una incógnita para mi). Ahora los antiguos elfos son celtas, los enanos nórdicos y los sombra africanos. Si, parece un cambio muy radical, pero a efectos prácticos casi ni se nota. Evidentemente sigue siendo un libro de fantasía heroica, y hay ciertos toques de fantasía como la magia que tendrán su presencia; pero todavía debo decidir hasta que punto quiero que sea visible.
Así pues, aquellos que queráis releerlo podéis hacerlo, y los demás pues como queráis. A parte de este cambio conceptual he modificado algo el primer capítulo (la parte del valle de los lagos de la verdad no me parecía muy claro) y el tercero (hay ciertos cambios en el combate con el maestro Kang y queda pendiente la presentación del nuevo Rylan).
Por último, y no menos importante, os presento con unos días de retraso el link al blog "yo y mis pasiones" de mi compañero de piso y amigo Bernat. Dónde, si algún día se decide a publicar algo más que el prólogo, podréis leer su obra. De buenas a primeras os diré que escribe bastante mejor que yo, aunque claro no se puede ser guapo y artista al mismo tiempo...
Con esto me despido que tengo sueño y mañana tengo que madrugar.